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Wednesday, May 23, 2007

LA COVADONGA EN HUITO

GOLETA VIRGEN DE COVADONGA

LA COVADONGA EN HUITO


JOSE D. MANSILLA ALMONACID




Hay ciertos artilugios hechos por el hombre, que trascienden -más allá de la función utilitaria para lo cual fueron creados-personificándose en los Mitos y la Historia. Aviones, trenes, barcos, espadas, violines, etc., se incrustan en el imaginario colectivo con sus propias historias.

En nuestra memoria nacional, tenemos el caso de dos barcos, cuyas singladuras y combates, se improntan con ilustre prosapia en la historia marinera. Nos referimos a la Esmeralda y la
Covadonga.

Ambos buques, maniobrados por sus tripulantes, fueron escenarios, donde se gestaron singulares acontecimientos históricos acaecidos en los Mares Chilenos. Algunos de ellos ocurrieron en los canales y golfos calbucanos, acontecimientos que han trascendido a la universalidad; como es el Combate de Abtao -en febrero de 1866- entre las Escuadras Chileno-Peruana y la Escuadra Española del Pacifico.

Por ser un capitulo de nuestra historia muy poco conocido, estas notas giraran en torno a la acción que le cupo a la Goleta Covadonga después del Combate de Abtao, cuando se refugió en el Estero de Huito. Estan extractadas de nuestro libro en preparación “El Combate de Abtao. El Regreso de los Conquistadores”.

LA COVADONGA

La Goleta Covadonga, el histórico barco de Papudo, Abtao, Iquique y Chancay, fue un trofeo de guerra, arrebatado a España durante las hostilidades de la Campaña del Pacífico en 1865. Fue construida en el Arsenal de la Carrara, Cádiz, como "Goleta a Hélice". Bautizada "Virjen de Covadonga" el 8 de octubre de 1858 y lanzada al agua el 28 de noviembre de 1859. Fue construida de casco de madera y sus maquinarias movidas por calderas a vapor tubulares.

Su nombre está asociado al épico acontecimiento, señalado por los historiadores hispanos decimononos como el nacimiento de la nación española: Cuando en 722 Don Pelayo con un grupo de 300 montañeses asturianos escondidos en una cueva del monte Covadonga derrotaron a sus dominadores musulmanes iniciando la insurrección organizada que se denominó La Reconquista. Según la tradición, en la batalla fueron ayudados por María, por lo cual se declaró la Santa Cueva como templo de gratitud de España a la Santísima Virgen.

En la Armada Real Española han existido otro barcos llamados Nuestra Señora de la Covadonga. Uno de ellos fué el que llevó de regreso de Cuba a España algunos religiosos despues del triunfo de la Revolucion dirigida por el heroico comandante Fidel. El primer navío de este nombre que conocemos era el famoso Galeón de Manila, que hacía el tráfico entre Las Filipinas y Acapulco, México; portando los recaudos de esa colonia para el Rey. En 1739, Inglaterra declaró la guerra a España, para lo cual habilitó una Escuadra, al mando de Lord Anson. con el fin de hostilizar el comercio español en el Pacífico. Entre los naves estaban El Centurión, el buque insignia, y la fragata Wager, la cual naufragó en Guayaneco, logrando salvarse solo cuatro tripulantes, entre ellos John Byron, abuelo de Lord Byron, el poeta del romaticismo. John dejó un hermoso testimonio de cómo fue auxiliado por los indios chonos y relatando su posterior estadia en Chiloé cuando estuvo prisionero algunos meses en Ancud.


LA COVADONGA Y LA ESCUADRA ESPAÑOLA DEL PACIFICO

Una vez botada al mar, la Virgen de Covadonga en 1859, fue comisionada al apostadero naval de Montevideo, en América. Montevideo era un estratégico punto de recalada para el tráfico del Atlántico y todas las potencias imperialistas de la época tenía presencia en ese lugar. La alicaída España, que habia entrado al siglo XIX invadida por Napoleón; perdida sus colonias en América y sumida en las Luchas Carlistas por la sucesión del trono, se ha estabilizado con la llegada al poder de los liberales quienes instalan en el trono a Isabel II. Inicia luego España una ofensiva imperialista. Junto con Francia e Inglaterra invade México e instalan a Maximiliano como Emperador. Se anexiona Santo Domingo, invade Marruecos y en 1862 decide enviar una escuadrilla naval a tierras americanas en el marco de esta política pan hispánica.

La flotilla compuesta por las fragatas Resolución y Triunfo, a las que se unió la goleta Covadonga, tenía entre sus objetivos estudiar el emplazamiento de un lugar para instalar una base naval en aguas del Pacífico sudamericano.

Esta expedición planteada como una visita de buena voluntad en 1862, hacia 1864 era vista como una amenaza a la integridad territorial y la soberanía de los países americanos, a consecuencia de sucesivos desaciertos de los diplomáticos españoles y el conductor de la flotilla. Las actitudes intransigentes de españoles e hispanoamericanos terminaron en una declaración de guerra contra España de parte de Chile y posteriormente el Perú que condujeron al combate de Abtao y el bombardeo de Valparaiso y El Callao en 1866.

Pocas semanas antes del zarpe desde Cádiz, se decidió agregar un equipo de naturalistas a la escuadrilla naval. Este grupo de científicos recorrió la America meridional desde 1862 a 1864, supeditados a las evoluciones de las buques de guerra. Es la llamada Comisión Científica del Pacifico, cuyas observaciones y colecciones formadas por estos naturalistas está siendo revalorada en el ultimo tiempo, especialmente por el CSIC español.

En estos avatares la Covadonga arribó al puerto de Ancud en 1862, permitiendo a los científicos observar a los chilotes y recolectar algunos especímenes. Notable es la adquisición de una momia de indio chono encontrada en Las Guaitecas que fue enviada al Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid.

Durante dos años las naves recorrieron desde el cabo de Hornos hasta California. En el tornaviaje de estas comisiones las fragatas y goletas se reúnen en El Callao. Allí el general Pinzón se impone de los Sucesos de Talambo, donde un grupo de colonos vascos fueron vejados y heridos, inhibiéndose las autoridades peruanas en resolver este crimen contencioso.

La intervención de una serie de agentes, algunos arteros y falsos, llevan al Almirante español a apoderarse de las guaneras islas Chincha. Este hecho provoca una oleada de americanismo. Chile declara el carbón de piedra contrabando de guerra, España reclama bloqueando los puertos chilenos y la guerra se desata. La corona española envía al Pacifico sus mejores buques, entre ellos la Numancia, portento de la ingeniería naval de la época.

En noviembre de 1865, la Covadonga viaja desde el bloqueado puerto de Caldera a Valparaíso. A la altura de Papudo es interceptada por la Esmeralda. Bastaron un ardid de guerra y unos pocos tiroteos para que un puñado de guardiamarinas, entre ellos los más célebres que ha tenido la Armada Chilena, abordaran la Covadonga. Al atardecer del domingo 26 una mano, nerviosa aun por el fragor del combate, cogió el ordenado cuaderno de bitácora de la Covadonga y escribió:
“tomamos posesión de la goleta de guerra Española Covadonga, rindiéndose a las armas chilenas, e izando el pabellón estrellado en lugar de los leones de Castilla.... A las 21:40 dejó la Esmeralda el puerto de Papudo i nosotros empezamos a seguir sus aguas”.

La Covadonga surgió en Ancud. Desde allí fue a apostarse a la Bahía de Chayahué, donde se refugió la Escuadra Aliada chileno-peruana. El 7 de febrero se presentaron los dos buques españoles Villa Madrid y Blanca enfrentando al Apurimac, la Unión y La Covadonga. En este combate tuvo notable participación la Covadonga, comandada por Isaac Thompson, ilustre marino que murió en la cubierta del Huascar junto al poeta y guardiamarina calbucano Eulogio Goycolea durante el bloqueo de Arica en las acciones de la guerra del 79.

Desde Ancud la Covadonga se dirigió al estero de Huito, lugar escogido por el almirante Williams Rebolledo para refugio de la Escuadra.

Casi medio año permaneció la Covadonga apostada en Huito. En ese lapso la Armada fortificó el estero, se instaló un fuerte, tres fortines, se construyó un almacén de pertrechos, hospital, un fortín para las tropas peruanas, dos explanadas con baterías, puesto de vigías, etc. La entrada del canal fue inutilizada para la entrada de buques de gran calado, hundiéndose en su embocadura al Lerzundi, cuyos restos aun permanecen en sus fondos.

En pleno conflicto hasta allí arribó el Ministro de La Guerra para conferenciar con el Alto Mando Aliado, siendo la primera autoridad con ese rango que visitaba Calbuco y la provincia.

Un día de la Covadonga en el apostadero de Huito lo podríamos resumir en este parte:

“Vapor de Guerra Covadonga
Señor Comandante General de la Escuadra Aliada
El oficial saliente de guardia de parte a VS de haber entregado esta al Teniente Don Aureliano Sanchez.....
PM. La gente se ocupó en ajustar la filostica..., rascar el costado y hacer aguada. Los carpinteros en tierra quitando los machos y planchas de cobre al timón
En la maquina se continua con la compostura del calvero de popa... A las 3 se aferraron las velas
A las 4 por principiar a llover se hecharon los coyes de entrepuente i se armó el toldo del alcázar.
Servicio de ordinario y sin novedad.
Durante la noche no hubo novedad,”
......Carlos Condell

Terminada la guerra, La Covadonga fue enviada a Valparaíso, donde fue reparada. En 1872 estaba convertido en un buque explorador. Con el capitán Vidal Gormaz hizo los levantamientos topográficos de las islas esporádicas de Chile. Durante la guerra de 1879 contra el Perú alcanzo su máxima gloria en el combate de Iquique.

Se hundió el 13 de septiembre de 1880, en Chancay, mientras se izaba una hermosa embarcación encontrada al garete, que explotó a su costado, porque era una artera trampa de los peruanos. Sus restos hundidos se encuentran entre los 17.5 y 20 m. de profundidad del mar de Chancay, sobre un fondo de arena semidura. Exactamente en las coordenadas 11º 34’ 23’’ Latitud S y 7º 16’ 56’’ Longitud O. y parte de su documentación y algunas piezas están en el Museo Histórico Municipal de Chancay – Perú.