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domingo, marzo 27, 2022

JE NE SUIS PAS UKRANIEN

 NOTA de C. C. C:

Desde hace un mes los Medios de Desinformación Masiva han escalado con las "noticias" de la Guerra en Ukrania. De las miles de imágenes con que la llamada "prensa libre" de "occidente" nos bombardea, gran parte de ellas son tomadas de video juegos, de otros conflictos, o sencillamente mal usando las imágenes del asimétrico bombardeo del ejército uraniano y las bandas fascistas contra los ukranianos de la región del Donbast. Muy pocos son los periodistas que no sucumben al embrujo fácil y cobarde de la mentira criminal que llega hasta ofender la razón, con frases  clisé repetidas hasta el hartazgo. Bueno para eso les pagan.....para mentir. 

Uno de estos valientes periodistas, que mantiene la objetividad, en un plano de racionalidad y explicacion de los hechos; en medio de la vorágine hipócritazante,  es nuestro coterráneo D. Pablo Cofré. De él, tomamos este trozito de verdad, que flota en memdio del Mar de las Mentiras de Occidente y la publicamos, ya que expresamente dice que se puede reproducir citando la fuente. Fué publicado en la página web de la Radio Universidad de Chile. "La Estrella de Chile" 

Je ne suis pas ukrainien

Columna de opinión por Pablo Jofré

Miércoles 23 de marzo 2022 12:42 hrs.

 






Periodista Chileno  D. Pablo Jofré.


    La maquinaria política-mediática de occidente muestra todo su poder de fuego y nos quiere hacer ondear banderitas bicolores, iluminar la Torre Eiffel, el Opera House de Sídney, los hitos monumentales con los colores de Ucrania y prender chapitas con un corazón, situándonos y haciéndonos creer, con la manipulación y la desinformación, que estamos con el régimen de Kiev en una especie de Je Suis Ucrania. Pues no, desde este lado, no.

    La repetición constante de noticias no comprobables, de la estrategia de manipulación y desinformación aceitada por décadas tiene a parte del mundo tomando como colores preferidos la bandera bicolor ucraniana como si ello representara el sumun de la defensa de los pueblos. La operación política militar especial de la federación rusa en Ucrania tiene objetivos precisos: desnazificar y desmilitarizar ese país. Advertido por Rusia desde hace ocho años a la fecha si continuaba el exterminio de la población del Donbás, llevado a cabo por las fuerzas ultranacionalistas de corte nazista, desde febrero del año 2014. Ocho años de abusos y maltratos por parte del gobierno de Kiev, que han tenido su respuesta a partir del 24 de febrero pasado cuando Rusia comenzó su operación militar  destinado a impedir la labor de exterminio de Kiev contra la población del Donbás, así como llevar a la justicia a los que hayan cometido los numerosos y atroces crímenes contra los habitantes de Ucrania, entre ellos: Ucranianos,  rusos y habitantes rusoparlantes de la zona donde se han creado las repúblicas Populares de Donetsk y Luganks. Regiones donde las fuerzas criminales ucranianas han generado 14 mil asesinados, mucho de los cuales son menores de edad.

    La información obtenida de fuentes militares rusas consigna, que en el marco de la operación militar especial las fuerzas Armadas de Rusia operan con rigor, para así evitar el daño a la población civil o al menos minimizar ese daño, que en ocasiones es complejo, pues las fuerzas paramilitares y militares como es el caso del batallón ucraniano de ideología Azov que opera en la ciudad de Mariúpol realiza sus acciones  en medio de la población civil o derechamente impidiendo la salida de la población por los corredores humanitarios. Las acciones criminales de las fuerzas ucranianas- que no aparecen en los informativos occidentales que hegemoniza el mensaje – han generado violaciones a los derechos humanos, masacres de la población civil, documentadas por Rusia, presentadas a organizaciones defensoras de derechos humanos pero que han sido ignoradas por el vocerío cómplice de los países occidentales aliados del gobierno de Volodimir Zelensky.

    Desde el inicio de la operación militar especial rusa, han sido evacuadas 200 mil personas desde las zonas en conflictos en el Donbás, de las cuales más de 50 mil son niños. En distintas partes de la federación rusa funcionan más de 7 mil puntos de alojamiento temporal, donde se otorga asistencia médica necesaria y los niños acuden a sus clases. Con la participación de la Cruz Roja de Rusia se han realizado 62 acciones humanitarias en las regiones de Kiev, Járkov, Jersón, así como en las repúblicas populares de Lugansk y Donetsk. Rusia ha sostenido, permanentemente, su plena disposición a declarar el alto al fuego y organizar los corredores humanitarios. Las fuerzas rusas han cumplido con todas las condiciones que había presentado la parte ucraniana en los diálogos destinados a obtener un cese al fuego, en términos de cronograma, rutas seguras y seguridad en general, anunció 10 nuevas rutas seguras. Vías de evacuación que entraron en acción a partir del día 10 de marzo pasado.

    Esta postura rusa tiene su contrario absoluto en las fuerzas ultranacionalistas ucranianas: Azov, Dnipro, Aidar, Centuria, Pravy Sektor que significan la presencia de 100 mil efectivos de los más extremistas dentro de Ucrania y con un porcentaje muy amplio de mercenarios entrenados principalmente por potencias como Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña. Fuerzas, que parecen estar aparentemente fuera del poder central y que usan el alto al fuego, exclusivamente para reagrupar sus unidades, efectivos y equipo militares en localidades bajo su dominio para después acusar a las fuerzas rusas de ataques, sabotajes y acciones contra la población civil. Diversos medios muestran la acción militar rusa con uso de armas de alta precisión contra un centro comercial reconvertido en almacén militar en Ucrania y así reconocido incluso por internautas ucranianos, mostrando que las fuerzas ultranacionalistas usan como refugio sitios civiles en violación a los acuerdos internacionales de no utilizar centros civiles que se convierten así en blancos militares (1)

    Las cifras entregadas por el ministerio de defensa de Rusia dan cuenta del daño significativo que las tropas rusas están causando a las fuerzas ucranianas en materia de bajas y destrucción de material militar, aeródromos, blindados, infraestructura logística de tropas. El representante oficial del ministerio de defensa de la federación de Rusia, Igor Konashenkov, anunció el uso exitoso del sistema de misiles hipersónicos de aviación Khinzahal (daga) para destruir el depósito subterráneo de armas y municiones de las Fuerzas Armadas de Ucrania en la ciudad de Delyatyn (en la región de Ivano_Frankivsk) y un gran almacén de combustible y lubricantes en la localidad de Konstantinovka, en el sur de Ucrania. Las fuerzas armadas rusas han utilizado los misiles de crucero Kalibr, para aniquilar el centro de entrenamiento de nacionalistas ucranianas y mercenarios extranjeros en la ciudad de Yavorov (en la región de Lvov) como también en la región de Zhitomir, en el noroeste de Ucrania.

    A contrapelo de lo que sostienen los mass media occidentales las fuerzas armadas rusas – utilizando tácticas de combate a distancia sin contacto – siguen atacando metódicamente las instalaciones militares críticas de las fuerzas armadas de Ucrania, cuya ausencia priva de sentido a la resistencia adicional del personal militar ucraniano. Los casos de transferencia de soldados y personal de las fuerzas armadas ucranianas a la región controlada por Rusia, para su rendición voluntaria se han hecho cada vez más frecuentes. El estado de ánimo decadente, la desmoralización de los combatientes ucranianos formales – parte del ejército – se debe, sobre todo, al temor de ser asesinados por los nacionalistas, que han prometido liquidar a todo aquel que deserte. Rusia ha entregado información a organismos internacionales – lógicamente no difundidas por occidente – que existe una parte importante de bajas debida a la acción extremista en las propias filas ucranianas de tal forma que los sitios de fosas comunes que han sido exhumadas crecen día a día.

    Los nacionalistas ucranianos bien saben que su combate implica el uso de métodos contrarios a las llamadas leyes de la guerra. Moscú ha denunciado reiteradamente que los nacionalistas ucranianos están utilizando instalaciones civiles: áreas residenciales, sociales, como sitios donde desplegar sus armas y posiciones de tiro, poniendo en riesgo a la población civil, que obliga a Moscú a exigir a los organismos internacionales para que presionen al gobierno ucraniano, el evitar ocultarse entre la población civil. Todo esto, ha hecho declarar a las autoridades rusas que existe la inevitabilidad del justo pago, que tendrán que cumplir los líderes políticos y militares ucranianos por los crímenes de guerra cometidos, contra la población civil del Donbás, contra las fuerzas rusas y contra sus propios efectivos.

    El análisis político-militar, desde todos los ángulos, incluyendo el occidental, nos indica que el aumento en la intensidad del uso de armas de alto poder de fuego por parte de las fuerzas armadas de la federación rusa indica, que en el corto plazo, una operación militar especial entrará en su fase final, signado por el traslado de los principales ataques rusos al territorio del oeste de Ucrania, éxitos en Mariúpol y bloqueo del cerco del Donbás. En este contexto el régimen cívico-militar ucraniano sigue una política de desinformación al mundo, mediante la manipulación de datos sobre el número de militares muertos de las fuerzas armadas nacionales ucranianas y las fuerzas armadas rusas. Todo ello apoyado por los mass media occidentales que han generado una narrativa antirrusa.

    En estas condiciones, según los expertos franceses en el medio “Vu Du Droit” (2) los países occidentales cegados por su propia propaganda y la de Ucrania pretenden “martirizar” y presentar como héroes a las fuerzas armadas de Ucrania elevando a Zelensky incluso a la condición de candidato al premio nobel de la paz lo que terminaría de hundir un premio que ya ha tenido premiados que han sido responsables de agresiones, invasiones, ocupación y colonización de territorios. Además, los columnistas han constatado la ineficacia de las sanciones internacionales y el pretendido aislamiento internacional contra la federación rusa. Sanciones, bloqueos, embargos, amenazas, chantajes son estériles frente a la decisión rusa, sin duda alguna, de llevar a todos los cómplices del régimen nazi ucraniano a responder de sus crímenes, con todo el peso de la ley, que no pueden seguir ocultos por un occidente que esconde sus propias responsabilidades en la actual situación en Europa oriental.

Pablo Jofré Leal
Artículo Para Segundo Paso Cono Sur
Permitida su reproducción citando la fuente.

1.     https://actualidad.rt.com/actualidad/424653-rusia-ataque-centro-comercial-almacen

2.     https://www.vududroit.com/2022/03/ukraine-comprendre-laspect-militaire/

jueves, marzo 10, 2022

EL DALCAHUE, FABRICA CONSERVERA FLOTANTE DE CALBUCO

                                                                                                      Autor: Profesor Milton Vivar Diaz 

DALCA: NAO, NAVE, EMBARCACION  
HUE: LUGAR 
DALCAHUE: LUGAR DE EMBARCACIONES/ LUGAR DE DALCAS

Transportaba pasajeros, Productos Alimenticios, Materiales de Construcción, Menajes de Casa, Vestuario, Frutas y Verduras y otros productos destinados a los Puertos de su Ruta desde Puerto Montt, regresando con Pasajeros y productos de la Zona Austral. Entre los más destacados: Ganado, Productos Agrícolas y Marinos. 

Habiendo cumplido su vida útil en el Cabotaje, fue retirado de este Servicio, para ser puesto en Remate por la Empresa a que pertenecía, cuya adjudicación fue favorecida a la Conservera Calbucana: CABRERA – DITZEL, ubicada en Avenida Brasil, quienes además eran Propietarios de las embarcaciones de madera “JORGE 2º” y “APOLO”. 

Una vez posicionado “EL DALCAHUE” en el Sector de La Vega, en Avenida Brasil, fue habilitado para ser transformado en UNA FABRICA CONSERVERA FLOTANTE, aprovechando que aún se encontraba útil la Máquina a Vapor que servía para su propulsión y calefacción. Terminadas las instalaciones, incluidas las habitaciones para el personal manufacturero, fue trasladado hasta PUERTO AGUIRRE, en la Región de AYSEN, siendo remolcado a su lugar de destino por las embarcaciones APOLO y JORGE 2º.
Una vez anclado el Dalcahue en Puerto Aguirre, inicia sus actividades Conserveras, puesto que con anterioridad se había preparado Personal manipulador para servicios menores, toda vez que el Personal Técnico llegaba desde CALBUCO. 
A corto plazo, pudo ya comprobarse un favorable rendimiento, lo que incluía un completo proceso, hasta el encajonado, listo para el despacho hacia otras latitudes, conservas que eran transportadas hasta Calbuco por El Apolo y La Jorge, amén de los cargamentos de cholgas a granel que debían ser procesadas en CALBUCO.
Esta industria flotante, llega a transformar el Sistema de Vida de los habitantes de aquella alejada región, toda vez que absorbe y propicia una nueva mano de obra.

¿Pero será el destino de Calbuco ser siempre presa de los incendios?. Estando ya el Dalcahue en plena producción, se produce un lamentable incendio, que acaba con la industria flotante calbucana, dejando con mucho dolor a una gran cantidad de habitantes de Puerto Aguirre, sin mano de obra, como lo fueron Buzos y Personal Asistente, Desconchadores, Recolectores de Orilla y Personal Manipulador de la Fábrica, incluyendo el Comercio Local. 

Una vez repuestos de tan fatal accidente, EL DALCAHUE es remolcado de nuevo, pero esta vez hacia CALBUCO, quedando fondeado en LA VEGA, frente a la Conservera, adyacente a lo que hoy es LA MUTUAL DE SEGURIDAD. 

Establecido en su fondeadero, EL DALCAHUE, vuelve a prestar servicio, ahora a modo de Pontón, en donde servía de Maestranza y Bodega para almacenar las Conservas elaboradas en tierra, para luego ser transportadas para su despacho en las recaladas en Calbuco de los Buques o Motonaves “NAVARINO” y “VILLARRICA”, con rumbo a VALPARAISO.

Más tarde “EL DALCAHUE”, es desguazado, y todo lo que fue maquinaria y armazones de fierros siniestrados se vendieron como Fierros Viejos para una Fundición.

                               

Por último, con el pasar del tiempo, abandonado a su suerte, luego de haber soportado las diferentes inclemencias del tiempo, la corrosión del mar y la fuerza del viento SUR, revientan sus amarras y su destino lo transporta a morir en la playa, en el lugar en donde hoy se encuentra, llamando la atención, como observando si alguien se interesa por conocer su pasado, como mudo testigo del IR y DEVENIR de los transeúntes que desconocen su pasado. 

Vivardi 13.9.2021

lunes, octubre 04, 2021

CAMINOS DE LA PROVINCIA DE LLANQUIHUE - SIGLO XIX - 1

 

Las Vías de Comunicación Terrestre de  la Provincia de Llanquihue en la Segunda Mitad del siglo XIX[1]

                                 Autor:  José D. Mansilla-Utchal Almonacid

                                     PARTE I

  INTRODUCCIÓN

 A fines del invierno de 1877 un grupo de hombres pernoctaba en el Salto del Thraiguén, en las márgenes del río Maullín en un improvisado cobertizo que apenas los protegía de los frecuentes aguaceros.

El ingeniero don Juan Agustín Becerra, severamente enfermo, y el comisionado don Joaquín Larraín trazaban el derrotero recorrido en un humedecido plano a la luz de las velas.

La jornada ha sido ruda: han viajado desde las alturas de Cayenel y durante más de dos semanas han explorado un terreno montuoso guiados por las vagas noticias que recogían de los postreros y dispersos vecinos rurales, sobre la dirección en que se encontraba Puerto Toledo.

Los peones del equipo avivan una fogata mientras preparan un puchero en un caldero de fierro. Con ellos está Remigio Cárdenas el baquiano punta de lanza encargado de treparse a los altos tepuales, otear el horizonte  del infierno siempre verde y encender fogatas en diferentes puntos para señalar el rumbo.

El objetivo de estos pioneros es cumplir con el encargo del Intendente de la Provincia: Trazar una senda de penetración en la selva para la construcción del camino desde Puerto Montt a Maullín[2].

He aquí una de las escenas pictóricas de la historia que narraremos hoy: Los caminos de la provincia de Llanquihue.

Lago Llanquihue (Pissis)

  Los centros urbanos de la provincia hacia 1870-80

 Consideramos como centro urbano la concentración de personas que establecen sus viviendas en un determinado lugar geográfico, dando existencia a un foco administrativo, productivo, comercial, con reglamentación del suelo, el establecimiento de límites y la ordenación global de la vida social. Hacia 1870 cumplen medianamente estos requisitos los cuatro lugares que hemos citado y que son estimados urbanos por los representantes del vecindario y las autoridades centrales del país.

Hacia 1877 Puerto Montt casi cumplía 25 años desde su fundación y la ciudad se había convertido en el más importante centro poblado de la región gracias al privilegio otorgado en 1861 de ser la capital provincial y el trato preferencial que le otorgaba el poder central, gracias a la influencia de Vicente Pérez Rosales quien había convertido el puerto recién creado en un coto de caza para la colonia alemana.  Se sabe por informes del Gobernador Departamental de Carelmapu que Pérez Rosales dio instrucciones para que los barcos que hacían cabotaje desde Valparaíso a Puerto Montt no recalaran en el Puerto de Calbuco.

Al tiempo de fundarse Puerto Montt y la posterior creación de la provincia de Llanquihue quedaron incorporados a su territorio jurisdiccional los centros urbanos y sus territorios aledaños de Calbuco, Carelmapu, Maullín y Osorno[3]

La visión que tenemos de estos poblados en la segunda mitad del siglo XIX, según los testimonios de los viajeros es la siguiente:

 San Miguel de Calbuco:

  Situada en la isla homónima, la villa era un caserío de madera, de construcción simple, de techos de dos aguas, colocadas desordenadamente y sin pintura exterior cuyo aspecto grisáceo infundía cierta tristeza en el viajero[4].

Frente a la plaza principal estaban las ruinas de la iglesia parroquial abandonada desde 1861, por la caía de un rayo que había destrozado su frontis.

Otros edificios importantes eran: La Gobernación, el cuartel de cívicos, una pequeña y destartalada cárcel inhabitable en 1880, una estafeta de correos, un juzgado de 1ª instancia, un establecimiento del estanco, una notaria, una tenencia de aduanas y varias casas comerciales muy alicaídas.

El desarrollo urbano, la ejecución de obras públicas viales, refacción de calles, etc., era mínima por el escaso presupuesto municipal y la casi nula inversión del Estado.

Como obras de adelanto, alrededor de 1880, se había terminado de construir la escuela Nº 1 de hombres, en reemplazo de la que se había incendiado en 1874, y un muelle marítimo de 16 metros de largo y 7 metros de ancho por 2 metros de altura en su parte más alta, que sólo prestaba utilidad en la pleamar. Su población urbana en 1854 era de 410 habitantes. En 1895 esa cifra había subido a 529 habitantes.

 San Antonio de Carelmapu:

  Lugarejo situado al noroeste del canal de Chacao. La población se situaba al pie del cerro La Picuta, al borde de un ribazo, en la bahía de su nombre.

Contaba en 1873 “con una iglesia de madera, de tres casas pequeñas del mismo material y de dieciocho viviendas techadas con paja coirón, la mayor parte del año deshabitadas”[5].

El pueblo tenía una ancha calle en sentido NNE a SSE, que remataba en el frontis de la iglesia. La vía estaba toda cubierta de arena movediza a causa de la progresiva acción de las dunas que invadían al pueblo.

Debía su existencia, mas que nada, por ser santuario de la Virgen de la Candelaria: devoción que concentraba anualmente a miles de fieles en el poblado cada 2 de febrero que hacia 1870 concentraba mas de 200 balandras en el puerto[6]; y por ser lugar de balseo hacia la isla grande de Chiloé. Su población en 1865 era de 150 habitante y en 1895 tenía 438 habitantes.

 San Javier de Maullín:

 El pueblo estaba asentado en una hermosa campiña algo arenosa de terrenos planos que terminaban en la falda N del cerro Tenten y limitado por el Norte con la ribera austral del rió Maullín a unas 5 millas de su desembocadura. Contaba en 1873 con unas 45 casas implantadas en la arena suelta que se alineaban en dos calles: Una principal que corría de E a O y otra transversal de N a S.

La calle longitudinal se bifurcaba en su medianía donde estaba construida la gran iglesia rodeada de corredores que por sus bajos y prolongados aleros parecía –según decir de los lugareños- una pava abrigando sus polluelos[7].

Tenía dos escuelas: una de niños y otra de niñas. Funcionaba un estanquillo, una estafeta de correos y una cárcel pequeñita que terminó derrumbándose de vieja. Al igual que Carelmapu estaba amenazado por el implacable avance de las dunas.

Por el lado oriental cerraba la ciudad el río Cariquilda y por el occidente el cerro Pichi Tenten separaba la villa de los arenales del Pangal. Dice un viajero que “algunas velas desplegadas al viento por las balandras de tráfico daban animación a esas vías naturales” y pequeños cultivos y algunas chozas campeaban entre los collados y las praderas[8]

Su población en 1854 era de 344 habitantes y en 1895 ascendía a 760

Estas tres villas datan su origen desde el período hispano en la región, teniendo su origen en antiguos fuertes construidos por los españoles. Calbuco y Carelmapu datan de 1603 y los maullinenses fijan su primer hito o fundacional en 1553.

 San Mateo de Osorno:

 Fundada en 1558, la ciudad fue arrasada por los indios después de la victoria indígena en Curalaba, fue abandonada por los españoles y destruída por los indios en los primeros meses de 1603. El gobernador de Chile don Ambrosio O’Higgins oficializó su repoblación en enero de 1796.

Hacia 1860 aún presentaba “un triste aspecto de desolación”. La mayoría de sus habitaciones eran simples ranchos debido a que los propietarios de mayores recursos tenían sus casas en sus respectivos fundos”[9]. “El plano de la ciudad era el mismo que tuvo desde la repoblación”[10]

La población tenía 134 casas, un cuarto, un convento, un cuartel y cárcel una iglesia matriz, 6 ranchos y dos quintas.[11]

Contaba con 7 calles de N a S y 5 de E a O. En estas 35 manzanas se distribuía una población de 981 personas. Los paseos públicos eran una plaza, el puente del río de las Damas y un terraplén cercano a dicho puente, donde se efectuaban las carreras de caballos[12].

La población de Osorno en 1895 era de 4.667 habitantes.

 ***

Las villas de Calbuco, Carelmapu y Maullín están enlazadas con la ciudad de Ancud y Puerto Montt, el primero donde se comercia principalmente y el segundo de donde se depende administrativamente.

La comunicación entre las ciudades y poblados se hace preferentemente por mar. La escasa producción excedente –aparte de la madera- que resulta de la economía de subsistencia y autosuficiencia  precaria de las familias chilotes se transporta de los lugares de producción a los centros poblados principalmente a través de las piraguas y balandras.

Osorno comerciaba principalmente con Valdivia de cuya provincia dependió hasta 1861. Con Chiloé se relacionaba a través del puerto de Maullín.

La iniciativa de los gobiernos de Bulnes y Montt de incentivar la economia nacional y la incorporación de vastos territorios a la producción agropecuaria e industrial tiene su caso específico a través de la colonización alemana en la región de Llanquihue. Factor importante fue la fundación de Puerto Montt. La ciudad se convirtió en el núcleo de cohesión y de atracción más importante para el área periférica o los centros urbanos de menor jerarquía.

Para establecer el contacto permanente entre el núcleo y las periferias y a través de ella (entre las periferias) se establecen vías de comunicación terrestre cuya construcción, mantención y habilitación de caminos de itinerarios más cortos y viables entre los poblados.

Con ello se busca promover el desarrollo económico, relacionar los lugares de producción con los centros de consumo, o con los centros de acopio para su exportación.

En estas notas reconstruiremos la evolución de la nervadura caminera de la provincia de Llanquihue entre 1850 y 1900 y su impacto e importancia en el desarrollo regional.

Revisaremos: los itinerarios, el sistema constructivo, la mano de obra empleada, la acción gubernamental a través de la planificación y asignación de recursos, la injerencia de los vecinos y particulares en la construcción de caminos y haremos un recuento de las mercaderías que circulaban por estas rutas y la visión pintoresca que tenía el viajero al recorrer cada uno de estos senderos.

 Los senderos aborígenes.

 Desde el alba de la historia americana que ya el hombre había hollado los paisajes de los territorios de Llanquihue. Su presencia esta improntada en los sitios arqueológicos de Monteverde que data según los arqueólogos de hace 12 000 a.n.e.

El lento proceso de desarrollo de adaptación de miles de años al medio de estas comunidades y la humanización del paisaje de estas regiones es una suerte de conjeturas.

Hasta la llegada del conquistador español no existe un núcleo de cohesión determinado, sino débiles atisbos  de sedentarización de los grupos que ocuparon estos territorios y archipiélagos. ((Vásquez de  Acuña p.7). Para las comunicaciones entre las etnias y con grupos humanos distintos, hubo una rudimentaria red de senderos, que servían además para acceder a los lugares de caza, pesca y recolección.

Desde los inicios del poblamiento los antiguos habitantes se sirvieron de los senderos naturales siguiendo como derrotero las orillas del mar.

Para poblar y comunicarse entre las islas usaron de embarcaciones.

Establecer con certeza cuales eran las antiguas rutas que usaban los naturales para la recolección o la caza, así como para sus contactos humanos, donde intercambiaban productos y objetos “será quizás para siempre un juego de suposiciones”, dada las condiciones naturales  de la zona, donde es escasa la preservación de vestigios que permitan su reconstrucción arqueológica.

Sin embargo, algún esbozo de trazado por los senderos o pasajes naturales debe haber existido; los cuales fueron usados por los exploradores españoles: de Francisco de Villagra se dice que recorrió todo el Reloncaví y que habría atravesado la cordillera andina llegando hasta el río Limay. De igual modo García Hurtado de Mendoza regresó al norte después de incursionar por las cercanías de Estuario por un camino menos fragoso que el de su venida al archipiélago calbucano.

Por estas rutas deben haberse realizado  contactos transculturales especialmente trueques e intercambios de mercaderías.

En las excavaciones hechas en los enterratorios y conchales se encuentran puntas de proyectiles de obsidiana y/o cuarzo, materiales que no se encuentran en las playas de bolones o cascajo del bordemar occidental y que nos plantean la posibilidad que por alguna ruta marítima o terrestre llegaban estos materiales a los habitantes de los parajes calbucanos.

Por esta rutas  circulaba el pescado que los costinos regalaban a los indígenas del interior …”y en los cabíes que están en la costa del mar que se toma mucho pescado la cual comen y dan de balde a los de tierra adentro  dice Goicueta.

También  algunos cronistas señalan que los indios poya bajaban desde las pampas de la otra banda de la cordillera para comerciar con los indios del Reloncaví. En el sector de Puelo sabemos que existía una gran concentración de indios. Algún tipo de feria o encuentro festivo ritual no conocido habrá ocurrido con este motivo, especialmente en la estación del verano en estos lugares.

Los principales senderos terrestres habrán sido las playas, camino abierto, costero, que orillando el estuario y seno de Reloncaví llegaría hasta el canal de Chacao.

Otros incipientes derroteros partían desde Carelmapu hacia Maullín hasta el sector de Los Llanos y el camino hacia Nahuelhuapi por el paso de los vuriloche.

Como dato ilustrativo tenemos la noticia de Cárdenas quien dice que los aborígenes sorteaban las dificultades de los caminos atravesando palos sobre los riachuelos o pasos pantanosos: el cui-cui o facilitándose el ascenso a través de escalones en los troncos: los huidepu. (Cárdenas Los Chono y los veliche de Chiloe pp. 202)

 Los caminos durante el período hispano:

La región de Llanquihue es entrevista por los europeos desde el sector de Carelmapu y Maullín. Mas de algún sorprendido aborigen habrá visto desde el cerro la Picuta pasar la gran embarcación de Alonso de Camargo en 1540, rumbo al norte. Seguramente habrá pensado en malos presagios. Por el norte llegó después una oleada de extraños: Valdivia, Ulloa, Cortes de Ojea, Ercilla, Hurtado de Mendoza, Villagra: atraviesan los ríos, remontan las serranías, desembarcan en sus playas, se extravían en sus montes su meta: Buscar el estrecho y luego las riquezas ignotas.

Finalmente llegan para quedarse:  fundan enclaves en Valdivia, Osorno, Castro y Chacao. Desde Castro depredan cuanta mano de obra encuentran en la región de Purailla, Puelo, y Cunco enviándola a las minas del norte.

Por las antiguas rutas indígenas –cerradas a los primeros invasores- establecen un camino que une Concepción con Valdivia con Osorno, la Villarrica y Chiloé. 

Luego de fundado Castro y Chacao el sendero desde “la orilla norte del Canal de Chacao y la ciudad de Osorno comenzó a ser cada vez mas transitado”[13].

Diego de Ocaña, dice en su relación que desde Valdivia se va a la ciudad de Chiloé por un camino distinto al que conduce a Villarrica[14].

Luego de la refundación de Valdivia en 1645, se hizo necesario un camino de comunicación con Chiloé, pero sólo hasta el siglo XVIII no se iniciaron los trabajos que terminaron con una mediocre vía a fines de este siglo (XVIII)[15].

Después de la pérdida de Osorno y las demás “ciudades de arriba”, el extenso territorio conocido como Los Llanos quedó abandonado de españoles y las comunicaciones interrumpidas por el peligro que significaban las tribus belicosas[16]

 El Camino Real

 “Durante el siglo XVIII la comunicación continental entre Chiloé y el norte de Chile quedó virtualmente interrumpida después del arrasamiento por los indios de las ciudades de arriba” “La refundación de Valdivia no significó un adelanto en este aspecto” y se siguió prefiriendo la comunicación marítima. Aunque subsiste el proyecto de hacer un camino que permitiese el paso rápido de socorros militares y también la ocupación de espacios vacíos y la instalación de población dentro de estos territorios dominados por os indios, que quedarían más controlados. Así sería más fácil el transporte de ganado y mercaderías para el trueque entre estos dos puntos[17]

Ya en 1721 el Cabildo de Castro solicitaba el restablecimiento de la destruída ciudad de Osorno, “eslabón  que faltaba en esa trunca cadena de poblaciones entre Valdivia y Chiloé” 

Diversas gestiones se realizaron en este siglo para abrir el camino y poblar la arruinada ciudad: expediciones a Los Llanos, tratos con los indios, penetración pacífica en territorio aborigen. En octubre de 1788 partió una avanzada de Valdivia provista de hachas que logró trazar una senda desde ese punto hasta el fuerte de Maullín, a donde llegaron el 15 de enero de 1789.

Esta senda, que se fue ensanchando y reparando fue conocida como el Camino Real.

Trazado: La ruta de acceso desde Chiloé comenzaba  desde el fuerte de Carelmapu por terrenos bajos y poco boscosos se llegaba al fuerte de Maullín. Transpuesto el río se llegaba al fuerte provisional de Río Negro o Maipué. Desde aquí se accedía a la restaurada Osorno. Luego se alcanzaba el fuerte de San Fernando  continuando hasta la ribera sur del río Bueno hasta el fuerte San José de Alcudia. Ya en dirección a Valdivia se llegaba a la misión de Cudico y la última posta del camino real antes de llegar a Valdivia estaba el fuerte de Concepción de Huequecura.

Para atravesar los ríos Angachilla, Bueno, Pilmaiquén, de las Canoas y Maipué “se pasan en barca o canoa y los restantes riachuelos (quince en total) se establecieron puentes de madera.

El camino era un espeso bosque de árboles corpulentos, cañas bravas, quilas y arbustos que formaban un tejido casi impenetrable.

El piso era buen piso, exceptuando algunos trechos que se “planchaban” poniendo de plano troncos partidos por la mitad o desbastado a modo de vigas; así la huella cruzaba sobre el lodo. este planchado era una ventaja para el carretero que podía llevar más peso que en lo que en los caminos empedrados[18]. Para sortear el cenagal de la zona de Cañaveral se había hecho 820 varas de planchado o “plank road” como lo llama Gay.

El camino se construyó desde ambos lados, teniendo los chilotes una participación notable por ser buenos hacheros.

Todos los años en verano, era mantenido o reparado por los milicianos chilotes. Sin embargo con las guerras de la independencia y después de la caída de Valdivia en manos de los independistas los caminos “se hicieron intransitables de modo que el viajero viajaba provisto de un machete para abrirse paso entre la maleza que cubrían los caminos”. también este autor que recorrió en 1835 los caminos de la provincia dice que contribuía a aumentar las fatigas del viajero “la imprudente costumbre que tienen los propietarios de aquellos terrenos, casi sin valor alguno, de cerrar los caminos a su arbitrio, obligando así al viajante a hacer largas y difíciles rodeos, muchas veces por en medio de esas fuertes cañas de quila, que solo a fuerza de espolonazos puede salvar el caballo a expensa de su pecho, saliendo con frecuencia de ellas todo ensangrentado”[19]

 Los Caminos Transandinos:

 Al asomarse el siglo XVIII las comunicaciones de la región estaban interceptadas. Los vínculos que formaban “las ciudades de arriba  habían sido arrasados[20].

La región mapuche era un obstáculo difícil de salvar. Las únicas alternativas viables era la ruta marítima que siguió usándose esporádicamente y la ruta terrestre de Nahuelhuapi, que se usó de modo extraordinario.

Esta ruta tiene interés de exploradores y misioneros, los que cruzan a través de ellas los pasos cordilleranos para establecer misiones evangelizadoras en tierras de indios y buscar míticas ciudades espectrales hundidas en las profundidades de la Patagonia Oriental.

En 1620 el capitán Juan Fernández –quién partió desde Calbuco con una cincuentena de hombres embarcados en piraguas hasta Ralún- remontó el Lago Todos los Santos, atravesó la cordillera, legó al lago Nahuelhuapi y exploró el nacimiento del río Limay en la otra banda.

En 1623 nuevamente incursionó, esta vez atravesando la cordillera por el cajón del río Puelo.

En 1670 incursionó Nicolás Mascardi, quién fundó una misión a la orilla boreal de Nahuelhuapi. Otros misioneros llegaron hasta allí fueron el padre José de Zúñiga, Philip van der Meeren, José Guillelmo, Manuel del Hoyo.

Hacia 17171 la misión estaba abandonada, algunos misioneros perdieron la vida en su intento evangelizador y esta fue incendiada por los indios.

El amotinado capitán del fuerte de Calbuco, Alejandro garzón de Garricoechea, usó la vía en 1712 cuando, producto de la insubordinación en contra del gobernador de Chiloé, huyó con la guarnición de ese fuerte por el camino de los vuriloche y caminando por la banda ultramontana volvió a trasmontar la cordillera por un boquete a la altura del Bio-Bío y llegó al fuerte donde estaban los tercios de Yumbel.

La senda estuvo abandonada hasta 1765. Se hizo un intento de crear una misión estable en Ralún, pero tanto el padre F. J. Esquivel como S. Guell fracasaron en sus intentos de pasar a Nahuelhuapi.

Los últimos intentos exploratorios en este siglo fueron hechos por Francisco Menéndez en 1791 y el geógrafo José de Moraleda y Montero en 1795.

Pasaron muchos años para que se reiniciara el interés de comunicar ambos lados de la república a través de la cordillera de Chiloé continental.

Consolidada la república, el Gobierno comisiona al capitán de Corbeta B. Muñoz Gamero para que explore la antigua ruta hacia Nahuelhuapi. Falto de víveres Muñoz Gamero tuvo regresar desde Peulla.

Otro intento fallido fue el de R. A. Phillipi. En 1855 el comerciante en maderas de Calbuco don Vicente Gómez y Felipe Geise llegaron a las orillas del Nahuelhuapi hasta lo que hoy es puerto Blest.

Otros exploradores, con el auspicio gubernamental fueron: F. Fonck, F. Hess en 1856, Guillermo Cox en 1859 y 1862, Francisco Vidal Gormaz en 1871.

Es curiosa la voluntad del gobierno de Chile por propiciar expediciones para conocer estos territorios y “buscar una comunicación más expedita hacia Chile Patagónico. Contrasta de sobre manera con las negociaciones diplomáticas que durante  este decenio se llevaron a cabo. “Al parecer la idea de acceder a la vertiente oriental de los Andes para alcanzar el Atlántico sólo estaba en la visión preclara de muy pocos individuos, pero no en quienes regían la alta política y las relaciones internacionales. La insistencia exploratoria fue truncada y abortada con el Tratado de Límites de 1881, entre Chile y Argentina, en que el gobierno de nuestro país cedió el Chile Moderno”[21]

El colono inglés don Roberto Christie, el capitán Emilio Valverde, don Juan Steffen y Oscar Fischer buscan entre 1883y 1893 infructuosamente el camino de los Vuriloche. Más tarde Fischer construyó un camino tropero hacia el interior cordillerano.

Es el capitán Arturo Berríos quién redescubre la ruta, alcanzando el lago Nahuelhuapi, pasando por los Baños de Vuriloche y el lago Mascardi.



[1] Ponencia en el PRIMER CONGRESO DE HISTORIA DE PUERTO MONTT   27, 28, 29 de noviembre de 2003. Fue Publicado en: Primer Congreso de Historia de Puerto Montt 26-27-28 noviembre 2003 Universidad de Los Lagos 2004 pp. 47-66

[2] Archivo Nacional de Santiago de Chile  Fondo Intendencia de Llanquihue Volumen 58 

 [4] Francisco Vidal Gormaz.

[5] Francisco Vidal Gormaz.

[6] Francisco Vidal Gormaz.

[7] Francisco Vidal Gormaz.

[8] Francisco Vidal Gormaz.

[9] Víctor Sánchez Olivera: Historia de Osorno

[10] Víctor Sánchez Olivera: Historia de Osorno

[11] Censo de 1854

[12] Víctor Sánchez Olivera: Historia de Osorno

 [13] Isidoro Vázquez de Acuña y García del Postigo: Las Vías de Comunicación y Transporte Australes (Siglos XVI al XX) Santiago 1999

[14] Cit por Vázquez de Acuña ib. id.

[15] ib. p. 

[16] Ib. p. 

[17] Ib. p. 

[18] Ib. p. 

[19] Claudio Gay: agricultura Tomo 2ª pp. 286-287 Cit. Por Vázquez de Acuña p. 31

[20] Vázquez de Acuña 

 [21] Acuña ib. ídem