Vistas a la página totales

viernes, diciembre 17, 2010

PIEDRA SOBRE PIEDRA DOCUMENTAL SOBRE CALBUCO


Foto: Manuel Lopez

Algunos años atrás el bien querido sacerdote don Antonio van Kessel, nos contaba que cuando arribó a Calbuco, traía entre sus vituallas una pequeña filmadora de cine de 8 mm., con la cual hizo algunas tomas del pueblo y sus alrededores; también algunas ocasiones festivas. El trabajo de las obreras en las fábricas de conservas, etc. La película, nos dijo el padre Antonio la envió a su congregación en Holanda donde es posible que este film se encuentre. También algunos antiguos vecinos recuerdan que el sacerdote “Hermano Canisio” filmaba escenas en la calle y alguna vez por lo menos exhibió sus películas mudas en el Cuartel de Bombas de la 1ª Compañía de Bomberos de La Vega.

Estos serían los primeros documentales sobre Calbuco del cual tenemos noticias ciertas y marcarían el inicio de los fotogramas de la memoria audiovisual de Calbuco. También es posible que existan algunos cortometrajes tomados por viajeros y turistas que pasaban por Calbuco en los buques de la carrera entre Ancud y Puerto Montt.

Los primeros trabajos audiovisuales sobre Calbuco y hechos por calbucanos están asociados a la aparición de filmadoras de vídeo a partir de los años 1980s. Algunos noveles e intuitivos realizadores como Orlando Márquez y Alejandro Vivar incursionaron en el tema de las fiestas religiosas de Calbuco. Existen trabajos realizados por Manuel López y otros de índole periodística; y un enorme repositorio en TVCal. Los temas y tomas realizados por Alberto Vásquez y J. Octavio Soto son un material digno de revisarse y aprovecharse para cualquier edición sobre Calbuco; dejando en claro que es un material de propiedad privada.

Todos estos filmes y videografías deberían ser catastrados, catalogados, conservados y depositados en algún lugar de fácil acceso, consulta y exhibición; porque ya es tiempo que los objetos y documentos que son la memoria del pueblo dejen de estar secuestrados en algunos depósitos a veces para lucro personal. Y esto no significa no reconocer autoría y derechos legales, pero hay quienes se han apropiado del patrimonio de Calbucanos incautos .

Estos esbozos, fragmentos de memoria audiovisual tienen su culminación, o mejor dicho, su inicio con la laureada obra PIEDRA SOBRE PIEDRA realizada por el documentalista PAULO VARGAS ALMONACID, que ha alcanzado renombre internacional con este importante documental.

PAULO VARGAS EL REALIZADOR

Paulo Vargas Almonacid, nace en Calbuco en 1975 –época marcada por la fanfarria cuartelera- cuando la libertad iba de huerta en huerta, escondida por los canales de este vasto paisaje entonces prisionero, con el aplauso de tanto cómplice bastardo.

Paulo habitó su infancia y primera adolescencia de juegos, silencios y esperanzas en la caleta La Vega, mítico lugar calbucano, desde donde han surgido hombres de propicioso destinar. Sus primeros balbuceos de letras, cifras e historias las realizó en la sesquicentenaria Escuela llamada hoy Eulogio Goycolea en homenaje al primer poeta calbucano y mártir de la Guerra del Pacífico.

Se empinaba en los 14 años cuando atravesó las puertas del Liceo C-37 Holanda para cursar allí sus estudios secundarios. Los años pasan, egresa del Liceo, se traslada a Valdivia para concretar su vocación: Estudiar Periodismo. Es aceptado en la Universidad Austral de Chile. Desde allí egresa el año2001 y vuelve a la isla, donde estuvo radicado, junto a Yenny Álvarez su esposa y Rayen, la hija de ambos.

En lo personal tengo una deuda muy ìntima para siempre con Paulo. Su señora madre le cerró los ojos a una pariente mía, muerta en el tiempo que yo errabundaba en otro país.

SU OBRA

Tempranamente Paulo Vargas descubre que la Historia es también ver más que leer/ escribir y comienza a utilizar el lenguaje audiovisual en sus creaciones. Su primer documental “23 de agosto de 1984” realizado en Valdivia rescata el caso de 3 ejecutados políticos ocurrido en esa ciudad a manos de la CNI, ese organismo de represión del pueblo trabajador creado por el Estado, cuyos esbirros eran pagados con el producto de nuestro trabajo durante la dictadura de generales, almirantes y empresarios. La obra obtuvo mención honrosa en el 8º Festival de Valdivia de 2001.

En el año 2002, produjo y dirigió el documental “La Ruta de San Miguel de los Indios Caciques”, donde incursionaba en una de las tradiciones estamentales religiosas más arraigadas de la identidad del archipiélago calbucano. La obra obtiene Mención del Jurado en el 3er Festival Nacional del Cortometraje en San Fernando 2002.

Integró la Comisión Municipal de Celebración del Cuarto Centenario de la ciudad de Calbuco. Allí le cupo una activa participación junto al periodista M. A. Calderón en la redacción y edición del texto: “Calbuco. Una Historia de 400 Años”.

Hombre de acción, en el año 2003, Paulo crea el mensuario “El Archipiélago”, un medio periodístico de factura pequeña, pero que se atrevió a instalar transversalmente en el seno de la sociedad calbucana los grandes temas que enfrenta la ciudad y su entorno producto de la depredación de los recursos naturales –que son propiedad de todos- y la expansión habitacional e industrial. Recordamos las ediciones dedicadas al tema de la basura residual y el impacto de la instalación de las salmoneras, con su secuela de explotación de la mano de obra, depredación y degradación ambiental resaltando “el lado oscuro del éxito” empresarial exportador.

El Archipiélago se mantuvo hasta diciembre de 2005. Fue el 2º periódico calbucano desde que desapareciera la imprenta de “El Imparcial” en 1943. Su historia, sus páginas, sus editores y colaboradores bien ameritan una monografía local.

De estos avatares Paulo Vargas se inmersa en la investigación para esta ópera magna: PIEDRA SOBRE PIEDRA.

El documental fue presentado en el Festival Interamericano de Cine de Valparaíso 2006

Obtuvo el Premio al Mejor Documental en el XVI Festival de Cine de Valdivia 2006

Seleccionado para el Festival de Cine de Viña del Mar 2006

Exhibido en la Feria Cultural de Chile en la Universidad Autónoma de Barcelona en octubre de 2006

EL DOCUMENTAL

El documental PIEDRA SOBRE PIEDRA muestra lo que fue la unión de la isla de Calbuco con el continente a través de la construcción de un pretil pedraplenado que permitió una mejor conectividad con el país continental desde la ciudad de Calbuco.

A través de testimonios de los propios agentes locales, autoridades, vecinos, lancheros, balseros; filmados en lugares reales y basado en una historia real, Paulo Vargas va desbrozando con los narradores, las dificultades de la vida isleña, los riesgos de la navegación por los golfos para conducir los alimentos y los insumos a la isla; el sueño de los Calbucanos para tener un puente sobre el estrecho canalizo de Caicaèn y que los uniera al continente para mejorar su calidad de vida y como entre gestión y gestión el Gobierno central impuso una verdadera rendición a las autoridades locales de Calbuco, en la ciudad de Santiago, planteando el señor Ministro de la época que sólo podían construir un pretil de piedras, porque Calbuco era un pueblo chico y el Gobierno no iba a invertir platas cuantiosas en este lugar.

Así comenzó la construcción de una faraónica empresa: Durante años cientos de Calbucanos recorrían las playas de bolones de Calbuco y sus costas aledañas cargando sus botes con piedras, las que iban arrojando una sobre otras en el canal, hasta que un día este pretil emergió de las aguas y pudieron pasar caminando o en vehículo desde Calbuco al continente y viceversa.

Detrás quedaron los balseros cesantes, los largos viajes a Puerto Montt en lancha, el comercio abarató sus costos, la ciudad se llenó de nuevos ruidos, ya no hubo control sobre los visitantes, que antes podían ser escrutados mientras se balseaban a la ciudad.

Sin embargo, producto que se interrumpe el trasvase de las aguas del canal por el flujo de las mareas que traían agua del Golfo oxígeno y nutrientes, las aguas cercanas al pedraplen se contaminan. Esto muestra también el Documental –esta memoria construìda a través del tiempo- que Vargas reconstruye cada vez que se proyecta. Esta representación de la realidad nos relata sin ambigüedades este episodio de “progreso” de Calbuco. Hay también una mirada de nostalgia, pero también de denuncia, de agobio, porque después de casi medio siglo de construido el pedraplen no haya una solución a la contaminación del sector y a una posibilidad de apertura del canal a través de un puente para la navegación de embarcaciones menores.

PAULO VARGAS, no descansa, este fin de semana 19.12.2010, presentará su nueva realización: “NI TODA LA LLUVIA DEL SUR”; un documental basado en una investigación de los sucesos de la masacre de pobladores en la Pampa Irigoin de Puerto Montt, ocurrido durante el gobierno demócrata cristiano de Eduardo Frei Montalva. La cita es a las 19:00 horas en la Casa del Arte Diego Rivera de la ciudad de Puerto Montt.

JOSE D. MANSILLA ALMONACID

miércoles, diciembre 01, 2010

martes, noviembre 30, 2010

IV SEMINARIO HISTORIA LOCAL

UNIVERSIDAD SAN SEBASTIAN.
CARRERA DE HISTORIA Y GEOGRAFÍA.
PUERTO MONTT


Fecha: 6 DE DICIEMBRE DE 2010
Lugar<,


IV SEMINARIO DE HISTORIA LOCAL:
“La Construcción de lo Local a partir de los Actores Sociales.”


PROGRAMA


Lunes 06:

09:30 – 10:00: Acreditación.

10:00 – 10:15 Apertura del IV Seminario de Historia Local y bienvenida del Director de Carrera.

10:15 – 10:45 “Identificación cultural en la Historia de Fresia, un ejemplo de Colonización Multicultural.”
Pablo Fábrega Zelada. Historiador y Magister en Relaciones Internacionales de la Universidad de Chile.

10:45 – 11:15 “Chilotes, habilitadores, trabajo y crédito. La explotación del bosque Patagónico".
Luis Carreño Palma. Magíster en Historia de la Universidad de Chile. Académico del Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad de los Lagos.

11:15 – 11:45 “Coffee Break.

11:45 – 12:15 “Nuevas corrientes Historiográficas: ¿Una oportunidad para la historia regional?”
Juan Carlos Yáñez. Magíster en Historia de la Universidad de Santiago.
Doctor en Historia Centre de Recherches Historiques, EHESS-Paris

12:15 – 13:00 Plenario.

15:00–15:30 “Crédito, comercio y trabajo durante el proceso de mecanización de Osorno.(1880-1900)
Jorge Muñoz Sougarret. Magíster en Historia de la Universidad de los Lagos. Académico de la Carrera de Historia y
Geografía de la Universidad San Sebastian. Puerto Montt.

15:30–16:00 “Caciques Locales y Violencia Política lejos del mundanal ruido. Conflicto de poder entre Alcaldes y Gobernadores en Calbuco. (1870-1880)
José Mansilla Almonacid. Licenciado en Historia de la Universidad ARCIS (c) e Historiador Local.

16:00-16:30 “La Historia Fundacional de los Muermos. Una Construcción desde la Comunidad y la Historia Local.” Presentación de Libro
Aldo Fredes Gallardo. Magíster en Ciencias Sociales de la Universidad Arcis.
Director de la Carrera en Historia y Geografía de la Universidad San Sebastian.

16:30–17:00 “Coffee Break

17:00–17:30 “Al encuentro del sujeto histórico: la praxis antropológica en la lucha por los derechos del Pueblo Mapuche.”
Roberto Morales Urra. Doctor en Antropología Social de la Universidad de Sao Paulo. Director de la Carrera de Antropología de la Universidad Austral de Chile.

17:30-18:15 Plenario.

18:15-18:30 Clausura.

lunes, marzo 08, 2010

MUJER

El 8 de marzo de 1857


La fábrica textil “Cotton” de Nueva York, había sido ocupada por sus obreras que se declararon en huelga. De pronto estalló un incendio, en el que se vieron atrapadas 129 trabajadoras que son devoradas por las llamas. Jamás la “Justicia” estadounidense aclaró el origen del siniestro. Lo único que quedó claro ante los ojos del mundo es que aquellas mujeres murieron defendiendo sus derechos. Posteriormente se convirtieron en mártires de una causa: el movimiento feminista.

Así fue. En agosto de 1910 se realizó en Copenhague (Dinamarca) el Primer Congreso Mundial de Mujeres Socialistas. En ese evento la dirigente revolucionaria Clara Zetkin, una maestra alemana que dedicó toda su vida al movimiento femenino, propuso que el 8 de marzo fuese declarado Día Internacional de la Mujer, como una forma que cada año las mujeres de todo el mundo rindieran homenaje a las 129 obreras mártires, que murieron defendiendo sus derechos.


La conmemoración del Día Internacional de la Mujer se generalizó a partir de 1921.


jueves, febrero 04, 2010

FOTOTECA CALBUCANA DE SERGIO VARGAS 08

BAHIA DE CALBUCO FRENTE A LA PLAZA DE ARMAS (1930)
IGLESIA DE SAN AGUSTIN
VISTA AEREA CALBUCO (1929)
CONSTRUCCION PEDRAPLEN 1965
AVDA ANTONIO VARAS (1925)
VISTA DE LA VEGA (1930) (Publicada en Revista Turismo Austral)

BAHIA DE CALBUCO. Bajo Plaza de Armas (1930)
Vista de la Propiedad de Don C. Meschner por el camino hacia el "Alto de Don Anibal". 1924


EL PAISAJE CALBUCANO

De la Colección iconográfica de Sergio Vargas, publicamos una serie de vistas, algunas fechadas antes de 1930, de la ciudad de Calbuco.
Gran parte de estas fotografías son prácticamente de propiedad colectiva, por haber sido puestas a disposición del pueblo.
No obstante hemos colocado la propiedad de Sergio Vargas por cuanto ha sido el conservador y en la mayoría de los casos se trata de reproducciones originales.
Se desconoce en casi todas el nombre del autor de la fotografía y la fecha que han sido tomadas.
Este es un tema a considerar por cuanto en algunas publicaciones se muestran fotos con edificios que se construyeron 20 años después de la fecha indicada en las reproducciones.
La fecha indicada por nosotros es tentativa (+- 5 años de desviación).

martes, enero 12, 2010

AUGUSTO DITZEL, HABITANTE DE LA VEGA DE CALBUCO





AUGUSTO DITZEL, HABITANTE DE LA VEGA DE CALBUCO

Por: JOSE D. MANSILLA ALMONACID

Hay eco de pisadas en la memoria

allá por el pasadizo que no tomamos

hacia la puerta que nunca abrimos

a la arboleda. Mis palabras tienen eco

así en vuestra mente.

T. S. Elliot: Cuatro Cuartetos

1..- LA VEGA

El barrio La Vega de la ciudad de Calbuco tiene la singularidad de haber sido hasta muy avanzada la segunda mitad del siglo XX, el sector de Calbuco cuyos pobladores tenían un marcado sentido de identidad y pertenencia.


Hasta fines de los años 70 del siglo pasado, este espacio ciudadano tenía algo de íntimo, doméstico y secreto; ya que a su territorio físico –delimitado por los barrancos del lado sur de la isla de Calbuco y el mar- sólo se podía acceder por la cuesta de la calle Galvarino Riveros que se precipitaba al distrito. La Vega era entonces una periferia, una exterioridad cuyos habitantes, en general, no se hacían parte ni eran el centro de las decisiones que se tomaban en el núcleo de la ciudad.

Buscando en los fragmentos de la memoria que aun persisten en los antiguos habitantes del barrio, que no han sucumbido al paso del iracundo escultor de la vida, hemos conversado un par de veces son don AUGUSTO DITZEL GUERRERO, actual Presidente de la Junta de Vecinos de La Vega. Don Augusto es un referente de la memoria viva, cuyo relato junto con los recuerdos guardados en fotografías, libros, revistas, documentos, nos han llevado a recorrer las calles Baquedano, Brasil, Bilbao, Pedro de Valdivia y Galvarino Riveros en cuyos espacios están los ecos de las charlas, los juegos, las faenas, los amores, de los habitantes de La Vega y cuyos girones primerizos (de un proyecto de mas largo aliento) presentamos a los habitantes del presente para que se reproduzcan y se mantengan los vínculos comunitarios de ayer junto con la dignidad de quienes hoy conviven y se identifican en este entorno vital.


1.2.- El Entorno Físico:

El barrio La Vega está enclavado en la caleta del mismo nombre. Esta se ubica al lado sur del pueblo. Es una terraza plana que emerge unos 4 metros sobre el nivel de la más alta marea, confinada entre las barrancas y el mar. Sus límites naturales se extienden entre la punta Aichu y el inicio del antiguo camino a Caicaén. Tiene una vía costera: la calle Brasil y dos calles paralelas: Baquedano y Pedro de Valdivia, cortadas por Federico Oelckers, Galvarino Riveros y Francisco Bilbao. La pequeña bahía se mantiene como embarcadero de pescadores. Hace años se construyó un moderno terminal pesquero el cual le da un aire industrial a la caleta. Allí se concentran algunas actividades del depredador sector salmonero. Las viviendas son en general de madera. De algunos de los pobladores y sus descendientes sabemos que habitan el sector de hace más de 160 años.


1.3.-Pequeña Historia

Lugar de recolección y campamento temporal de antiguos canoeros. Usado como punto de abrigo de navegantes hispanos y alerceros. A fines del siglo XVIII, el navegante José de Moraleda pondera la vulnerabilidad del fuerte San Miguel anotando que podía ser dominado por cualquier enemigo que desembarcara en la punta y playa de Ahecho (Ahecho: antigua denominación de La Vega), en la misma isla de Caicaén. Un domingo de enero de 1835 desembarca en las playas de La Vega Bartholomew Sulivan teniente del buque explorador inglés Beagle. Años después hubo un intento fundacional de convertir el sector de La Vega en un gran centro poblacional: Días después del gran incendio de 1853 el intendente de Chiloé don José Rondizzoni visitó Calbuco y sobre La Vega escribió “sensible es que las personas que han edificado no hubiesen preferido hacerlo en el lugar llamado La Vega punto mas adecuado para establecer una población perfectamente delineada..en una hermosa planicie que se estiende como seis a ocho cuadras a orilla del mar…”

Tenemos antecedentes del poblamiento moderno en el sector de La Vega ya en 1856: El vecino José Manuel Pérez poseía un sitio de 88 x44 varas; en 1857 el sacerdote fray Guillermo Guillermi era propietario de una casa; Ramón Gutiérrez, Miguel Raipani, Nieves Nahuelneri y Valentín Villarroel eran poseedores de sitios en La Vega en 1862; doña Jacinta de la Torre vendía ese año una casa y 51/2 cuadras de tierra a Remigio Alcalde. Es decir los pobladores de La Vega cumplieron más de un sesquicentenario desde que sus antiguos familiares se instalaron en el lugar.

En 1870 la caleta y sus bajíos fueron explorados y reducidos a cartas náuticas por el capitán de la Covadonga d. Francisco Vidal Gormaz. A principios del siglo XX se asentaba en el lugar un centenar de personas que vivían de las actividades pesqueras y la recolección de mariscos. Don Belisario Goicolea anotaba sobre La Vega en 1900: “se está formando un pueblecito que se une con el de Calbuco por una avenida bastante traficable”. El sector era durante la temporada veraniega el paseo predilecto para la gente de a pie. Se pasaba el arroyuelo Butaco y se encontraba con una hermosa estancia con árboles frutales y plantas exóticas. También se practicaba un buen comercio de maderas surtidas, las cuales a veces se intercambiaban por “bastimentos” con el antiguo sistema de trueque.

En la primera década del 1900 se instalan en la caleta La Vega dos importantes establecimientos industriales, que de cierta manera determinaron el devenir de los pobladores veguinos; ya que la actividad laboral, las economías y la distribución del tiempo girarán en torno a las fábricas de conservas de mariscos, pescados, carnes y verduras de Jorge 2ª Ditzel y la actividad naviera del armador Carlos Oelckers y su posterior fábrica de conservas “La Vega” a la que se agregaron la Conservera “Butaco” de Soto y Lens y “La Sirena” de d. Juan Klener contribuyeron a consolidar el poblamiento del barrio La Vega. Estos establecimientos mantuvieron su actividad productora hasta 1980, cuando comienzan a declinar.

El barrio ha sido cuna de almirantes, industriales, folcloristas, historiadores, contrabandistas, pescadores, futbolistas, buzos, pequeños comerciantes, pero sobre todo navegantes, obreros de las fábricas conserveras.


2.-DON AUGUSTO DITZEL GUERRERO

Uno de los antiguos habitantes de La Vega quien ha vivido en este lugar toda su vida. Durante 78 años ha visto y vivido el devenir del barrio más hermoso de Calbuco. Nació el 14.11.1932. Hijo de doña María Tránsito Guerrero avecindada en La Vega –longeva señora que vivió 113 años- y Jorge Ditzel.

Recuerda que para la época del gran incendio de 1943 asistía a la escuela teniendo como compañeros de curso a Hugo Cabrera, Antonio Moneva y como profesores a D. Raúl Gómez y d. Gustavo Torres. Según le contaba su madre, cuando el nació, los antiguos conventillos de calle Baquedano, construidos por Jorge Ditzel para sus trabajadores, ya existían.

“El viejo Ditzel comenzó con una herrería, después instaló una fábrica y un molino. Los motores se los compró a Emhardt quien tenía una pequeña usina eléctrica con la que daba luz a algunos puntos del pueblo”.

Cuando d Augusto terminó la preparatoria en la escuela comenzó a trabajar como pescador con su hermano Honorio. El producto de la pesca, especialmente sierras y pejerreyes lo entregaban en la fábrica “La Sirena” de d Juan Klener. Esta fábrica como casi todas las de su tipo era un gran galpón de madera. Estaba ubicada en la punta Aichu.

”Por entonces me entusiasmé para ir a trabajar a Las Guaitecas. Era tanta la fama que corría, que me enrolé como cocinero con el buzo Albino Parancán”.

Cada equipo de buceo lo componían 5 personas: el buzo, que se sumergía en las profundidades para extraer el marisco, 3 marineros, uno a cargo de los remos, otro que le daba vueltas a la máquina neumática con la que se le enviaba aire al buzo a través de la manguera y un tercero que estaba atento a los dos cabos que venían desde el fondo marino: uno con el que se amarraba el buzo para su bajada e izaje, con el cual el buzo mandaba señales al bote y otro con el cual se subía el canasto de mariscos cuando estaba lleno. Completaba el equipo un cocinero, que generalmente era un muchacho.

“Nos embarcamos en el Taitao. Las chalupas se subieron al barco y navegamos durante 3 días y 3 noches, hasta Puerto Aguirre. Desde ese lugar nos fuimos a remo en un largo dia de viaje hasta Pikal.

Con la chalupa llena de vituallas buscamos un puerto bueno y allí levantamos una rancha, con calaminas, los camarotes a los lados, un fogón al centro y la cubrimos de ramas.

La temporada de trabajo duraba hasta 6 meses, desde fines de enero a junio, con todo el rigor del invierno. Se extraía principalmente choros zapatos los cuales se acopiaban, apozándolos. Cada tanto tiempo las lanchas motorizadas de Calbuco pasaban a recolectar la producción que era una entrega de 40 a 60 sacos. Una de ellas era “La Porota” de la Empresa Frías Gajardo. En esa temporada don Cornelio Parancán, buzo guaitequero, compró la fábrica “Los Canales” a Frías Gajardo, incluida “La Porota”.

“Cada mañana salía el buzo y los marineros a las inmediaciones del campamento a la recolección de mariscos; el cocinero entonces quedaba solo, en la inmensa soledad de las islas. Recuerdo días tan grises en que casi no se veía la luz. Las primeras semanas eran de temor porque los novatos no sabíamos que encontraríamos. Por las noches se escuchaban bramidos, truenos, aullidos lejanos y grandes y pesados cuerpos que se precipitaban al mar, cuyos sonidos quedaban reverberando en el espacio. Ahora sé que eran los grandes glaciares que se rompían”.

De vuelta a Calbuco, continuó con sus labores de pesca, especialmente el pejerrey, el cual se cogía en el estero de San José de Quihua y que entregaban a las fábricas de conservas por cajones.

Por 1950 ingresó a trabajar a la fábrica de la sucesión Jorge 2ª Ditzel. Poco después la fábrica se incendió quedando como administrador don Guillermo Bórquez. Desde ese lugar embarcó en la “Cocosa”. Sus compañeros de navegaciones y regresos fueron “Chagüita” y Lisandro Vargas, más conocido como “Rollete”, con quienes por más de tres años singlaron por Contao, Rolecha, Llanchid.

Un día saltó a tierra y se fue a trabajar a San Rafael en la fábrica de don Tomás Utoff. Esta fábrica fue adquirida por la Conservera Cambiazo, de la zona central, y pasó a ser de un simple galpón como eran todas las conserveras a un moderno establecimiento. Sus administradores fueron Hugo e Iván Zambelli. Allí se desempeñaba como mayordomo d Carlos Muñoz.

Para entonces don Augusto se había casado con doña Carmen Rosa Andrade, en cuyo matrimonio tuvo 7 hijos: 4 varones y 3 mujeres. En su vida como operario de las fábricas conserveras calbucanas desempeñó todos los oficios: operador de la máquina tapadora de tarros, fogonero y mantenedor de la caldera, entre otros. En 1964 ingresó como oficial administrativo del Estado, en el Servicio de Seguro Social, hasta 1980 que la oficina se cerró. Don Augusto jubiló y se retiró. Su última comisión, que duró 13 años fue embarcarse en una de las lanchas de la sucesión Jorge Ditzel.

Entre las funciones ciudadanas, que le ha tocado participar destaca su participación como Bombero Voluntario de la Primera Compañía de La Vega donde ingresó el 09.08.1957. En ese puesto de servicio público gratuito fue distinguido en Santiago como Bombero Insigne.

Don Augusto recuerda el gran espacio de sociabilidad que en la década de 1950-1970, fue el Cuartel de Bomberos de la calle Baquedano. Allí se efectuaban los eventos que amenizaban las fiestas, y era el lugar de encuentro donde la gente del barrio se encontraba; para beber un trago, escuchar la “bandita de Carlinhos”, Argentino Ledesma o bailar un corrido mexicano de pared a pared con alguna de las señoritas que asistían a los bailes.

Actualmente don Augusto es Presidente de la Junta de Vecinos de La Vega:

“Era un barrio muy tranquilo, de gente trabajadora, esforzada. Vecinos como Hilda Pérez, Yola Stormi, el pastor don Cloro Soto, Santiago Ruiz, su hija Juana, Sara Llancapani, Pedro Gallardo, La Jovina, Doña Olfa Soto Mansilla, Delfina Huenante, doña Carmen Mansilla, doña Rafaela Soto, Emilio Huaiquin, Rufino Almonacid, El Robi. Tantas personas que alegraron el barrio, la calle Baquedano, la avenida Brasil; las pichangas de fútbol en la Pampa. Tanto niño jugando alegre en la calle, las niñas a la ronda, saltando el cordel, al luche y los niños al trompo, al volantín, al zuncho, al trompo, a las bochas. Y tan pronto creciendo trabajando en el desconchado de mariscos en las fábricas, o halando los remos.

Es notorio que en el barrio La Vega aún permanezcan viviendo en las mismas casas los herederos de los antiguos pobladores; y algunos que un día se marcharon, regresan para quedarse”.


FOTOGRAFIAS: 1. AUGUSTO DITZEL, 3.- LA VEGA AUTOR: JOSE D.MANSILLA ALMONACID

2.- LA VEGA: AUTOR MANUEL LOPEZ, 4.- DONADA AL AUTOR POR D. A. DITZEL

(PROHIBIDA SU REPRODUCCION)